Karen Barbé Workshops
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27 Sep 2016

When I'm in my studio I feel at home


The best image I can think of my life when looking back to this year is a roller-coaster: rapid moves followed by moments of calmness and then full throttle again. I have the feeling that 2015 never really ended because early this year I had to finish my book on embroidery which I had started working on the previous semester (intense months producing all of the book material, deadlines, corrections, re-doing things I already thought done, etc.) Then I hopped into a super busy business trip to Japan and China for a whole month! And as if these trips were not already time and energy consuming, add the implications of renovating and moving into my new studio in one of the most packed areas in Santiago. In the middle of all this, I made two long trips to the US where I’ve been setting up a new studio while managing to keep my teaching practice both at the school and my own workshops throughout the year.

All this excitement has brought "collateral damage", of course. It’s been hard to align everything as neatly as I would have wanted. The most difficult thing has been finding quality time to focus on my creative process. I’ve missed deadlines for submissions and faced challenges around commissions that in other scenarios would have been easy to cope with. In fact, part of the images I’m sharing here were supposed to be published on a well-known design blog showing my studio BUT I missed the opportunity as I came up with the images way too late (I mean MONTHS too late).

I can’t determine whether I'm a time-management disaster but when I look at this year under a positive light I realise it's been actually an amazing time. I'm so happy to be harvesting the fruits that my own work and life have produced. The quietness and luminous ambience I get on my studio can sometimes turn into a stormy setting but I know they will always come back.


Get a glimpse of my studio in this short video that Cordillera did with me!





La mejor imagen que puedo pensar de mi vida mirando en retrospectiva este año es una montaña rusa: movimientos rápidos seguidos de momentos de calma y en seguida el acelerador a fondo. Tengo la sensación de que el 2015 nunca terminó realmente porque a principios de este año tuve que terminar mi libro acerca del bordado, en el cual había empezado a trabajar el semestre anterior (meses intensos produciendo todo el material del libro, cumpliendo plazos, correcciones, rehaciendo cosas que pensaba ya estaban realizadas, etc.) Entonces, me embarqué en un intenso viaje de negocios a Japón y China ¡por un mes entero! Y como si estos viajes no fueran desgastantes de tiempo y energía, añadan las consecuencias de la renovación y cambio a mi nuevo taller a una de las zonas más atestadas de Santiago. En el medio de todo esto, hice dos largos viajes a los EE.UU., donde he estado instalando un nuevo estudio, mientras me las arreglo con mi práctica docente, tanto en la universidad como en mis propios talleres durante el año.

Toda esta excitación ha producido un "daño colateral", por supuesto. Ha sido difícil ajustar todo tan claramente como yo hubiera querido. Lo más difícil ha sido encontrar tiempo de calidad para centrarme en mi proceso creativo. He fallado en plazos para presentaciones y enfrentado desafíos en torno a encargos que en otros escenarios hubiera sido fácil manejar. De hecho, parte de las imágenes que estoy compartiendo aquí se supone iban a ser publicadas en un blog de diseño bien conocido que mostraría mi estudio, pero perdí la oportunidad ya que llegué con las imágenes demasiado tarde (me refiero a MESES demasiado tarde).

No puedo determinar si soy un desastre en gestión del tiempo, pero cuando miro este año bajo una luz positiva me doy cuenta que ha sido en realidad un tiempo increíble. Estoy tan feliz de estar cosechando los frutos que mi propio trabajo y la vida han producido. La tranquilidad y el ambiente luminoso que tengo en mi estudio a veces pueden convertirse en un escenario tormentoso, pero sé que siempre volverán.

8 Sep 2016

Chenille cross-stitch


I love this cross-stitch motif and how it renders so differently depending on the technique I employ. It started long ago on grid paper, then I tried it with XL cross-stitch on cereal cardboard, more recently with fusible beads and now I'm exploring a chenille effect (aided with my Dremel tools). While the design loses some of its details and almost looks like a different one in chenille, I like a lot how the shape subtlety emerges within the velvet texture.

The chenille effect is something that actually occurred from a mistake: cutting some stitches that didn't turn out as expected revealed this soft surface on the perforated cardboard. So I dared and cut off all of the stitches. Lucky mistake!


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Me encanta este diseño de punto de cruz y cómo se interpreta de modos tan distintos dependiendo de la técnica que emplee. Empezó hace muchos años sobre papel cuadriculado,  luego lo probé en punto de cruz extra-grande sobre cartón de caja de cereales, hace poco lo hice con cuentas plásticas y ahora estoy explorando un efecto chenille (usando mis herramientas Dremel). Si bien el diseño pierde algo de detalle y casi parece como otro motivo en chenille, me gusta mucho cómo la figura se devela de a poco en la textura aterciopelada.

El efecto chenille resultó en realidad por un error: al cortar algunas puntadas que no quedaron como quería, apareció de pronto esta superficie suave en el cartón perforado. Así que me atreví y corté todas las puntadas. Qué gusto cuando los errores terminan bien.



PD: ¡No se olviden y voten por alguno de los participantes del concurso Dremelizate!