Karen Barbé Workshops
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18 Mar 2014

How do you manage your clutter?



This is my work table. But it's also my current agenda–pending projects, ideas I want to work on some day and don't want to forget about, tools or materials essays, things I need to keep handy, magazines or articles I want to read–and, as such, it tends to go out of control more often than not.

When too much stuff starts to build up on my table (in the image you can see it in its early stage), it's a sort of alarm, a “mind mess indicator”, a call to be honest with myself and ask: Is this idea really going somewhere? (yes/no, archive) Am I taking too long to finish this? (then prioritize older or urgent projects) Do these books/cups/pencils need to be here? (take them back to their original place).

Of course it's easier saying than doing. Because, though that clutter unsettles my inner peace and focus, it's also made of the stuff I love most: things that inspire and propel me to create, those that define who I am.

I'd to like to hear, how do you manage to keep a balance in your workplace?


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Esta es mi mesa de trabajo. Pero también es mi agenda del día –proyectos pendientes, ideas en las que quiero trabajar algún día y que no quiero que se me olviden, ensayos con herramientas o materiales, cosas que necesito tener a mano, revistas o artículos que quiero leer– y, como tal, tiende a perder el control bastante a menudo.

Cuando el desorden se instala arriba de la mesa (en la imagen pueden verlo en su etapa inicial), es una suerte de alarma, un “indicador de caos mental”, un llamado a ser honesta y preguntarse: ¿esta idea de verdad tiene futuro? (sí/no, guardar) ¿Estoy tardando demasiado en terminar esto? (priorizar entonces los proyectos más antiguos o urgentes) ¿Estos libros/vasos/lápices tienen que estar acá? (devolverlos a su lugar original).

Por supuesto es más fácil decir que hacer. Porque si bien el desorden altera mi paz interior y mi foco de atención, resulta que también está compuesto de las cosas que más quiero: las cosas que me inspiran y motivan para crear, las que definen quién soy.

Y ustedes, ¿cómo se las arreglan para mantener el equilibrio en sus lugares de trabajo?

12 comments :

Carolina Gutierrez said...

Debo decir que me siento absolutamente identificada con este pensamiento y pequeño análisis de lo que es el desorden en la mesa de trabajo. Sobre todo cuando es un espacio personal e intimo. La creatividad surge de ideas que salpican en un principio y que luego al ordenarlas se van concretando, quedando atrás para volver a dar inicio a nuevas.
Mi mesa de trabajo, es también un agenda, no solo mía, si no de mis hijos y marido. Es mi altar, con objetos que dicen y aportan a mis días. Y concuerdo que cuando ya el desorden se vuelve inquietante es porque mi mente también lo está. Nada mejor que este espacio para sentarme a revisar, planificar, armar y desarmar.

bojana said...

I don't think i have reached that balance, yet. I, too, want to keep all the things out on the table and around the apartment, things i'm currently working on and things i want to do some day. It gives me inspiration to see them. But that same table is also our dining table and homework table, so i have to put away my things often. And then the cicle begins again :-)

bojana said...

I don't think i have reached that balance, yet. I, too, want to keep all the things out on the table and around the apartment, things i'm currently working on and things i want to do some day. It gives me inspiration to see them. But that same table is also our dining table and homework table, so i have to put away my things often. And then the cicle begins again :-)

Helper said...

There's no balance at all.But that's creativity, isn't it?

~ tilde ~ said...

Justo hoy estuve tratando de reorganizar mi taller. No es tarea fácil, mis múltiples inquietudes multiplican el caos, lanas, hilos, pinturas, telas, pinceles, lápices, etc.
Lo que más me cuesta es reducir la cantidad de cosas que tengo dando vueltas, ya sea archivando, botando, regalando.

Karen Barbé said...

Carolina – Qué lindo eso de que tus hijos y marido también son parte de esa mesa :)

bojana – Well, you really have it harder sharing that same table! Quite a challenge, dear!

Helper – Oh yes! That's the best indicator we are in creative mode.

tilde – Ayy, ya me imagino que se hace difícil con tantas inquietudes al mismo tiempo...

Raúl Prado said...

Del griego, caos habitualmente significa impredecible. Por variaciones lingüísticas la palabra ha llegado a significar desorden. Y si de desorden se trata, qué mejor ejemplo que mi escritorio. Dentro de ese inmenso caos hay un caos ordenado, ese desorden aparente es un orden lógico para mí. Si ese orden se me desordena, ahí sí que no encuentro nada…

Cada objeto sobre el escritorio es una idea, un proyecto en desarrollo, una dedicación a futuro. El problema es con los objetos que forman parte del inventario del escritorio, fueron ideas en algún momento que no se concretaron en el tiempo, son sueños no cumplidos. ¿Desecharlos? ¿Guardarlos en el baúl de los recuerdos?

Yendo derechamente a responder tu pregunta, mantengo el equilibrio en mi lugar de trabajo tratando de no poner orden…, y dejando el espacio justo para una taza de café…

Karen Barbé said...

Raúl – Es muy cierto eso, que cada uno encuentra el orden en su propio desorden... Vas a tener que mandarme una foto de tu escritorio para dimensionar el caos ;)

Claire said...

I make a mess then it gets too much and I do a big clean up. All vows I have made to 'clean up as I go' have failed.

Karen Barbé said...

Claire – :0

Montse Llamas said...

Siempre metiendo el dedo en la llaga, Karen! ;)

Yo tengo dos mesas de trabajo. una con el ordenador y trabajo de papeles y otra para los trabajos de costura. He conseguido, con los años, que ambas estén razonablemente ordenadas, al menos para mí. Pero aunque hay veces que algunos objetos que sé que estarían mejor guardados en su sitio, si estoy en pleno proceso de trabajo con ellos, no me merece la pena, así que se quedan en la mesa semanas y semanas...

Veo que no soy la única, y eso me tranquiliza, porque conozco gente tan sumamente ordenada, que tienen cada cosa en su sitio, que me consiguen atormentar... Me viene bien no perder de vista que una cosa es lo que queda bien en la foto y otra la realidad. Y la producción creativa no puede estar tan absolutamente controlada...

Besos!

Karen Barbé said...

Montse – “Los temas que le importan a la gente” ;)

Qué cierto es lo que dices de la diferencia entre la realidad y las fotos. Claro, hay un afán por mostrar un mundo idealizado (sea el taller, la cocina o la sala) donde todas las minucias del día a día quedan escondidas. En un mundo saturado de cosas, el equilibrio y libre flujo de energías entre ellas termina siendo un intangible muy valorado.